Un escenario que ya de por sí impone —el Castillo de Viñuelas— y un día entero viendo a potenciales clientes ponerse al volante de modelos como el Amalfi. Grabamos aceleraciones, curvas y esas caras de quien conduce algo que normalmente solo ve en fotos.

Segunda colaboración del año con Rubén Vela, y otra vez la misma sensación: hay coches que hacen el trabajo de dirección de fotografía solos.