En un evento no hay segunda toma. Eso cambia la forma de trabajar: lo que se decide el día anterior —dónde se coloca cada cámara, de dónde sale el sonido, quién avisa de que el ponente va a salir— es lo que determina si el vídeo final funciona. Por eso pedimos el programa con antelación y hablamos con quien lleva la sala.
Hemos cubierto congresos para Lefebvre, galas y aniversarios con Ricardo Kuettel, presentaciones de Ferrari y eventos de marca para Estée Lauder y El Corte Inglés. Trabajamos tanto de forma directa como junto a agencias y productoras.