Cogimos un avión hasta Manchester para grabar en el campo del Wigan un vídeo muy especial: el fichaje de Keyrol Figueroa, cuyo padre también defendió la camiseta de la selección hondureña.

Hubo algo distinto en ese rodaje, la mezcla de césped inglés, historia familiar de fútbol y la responsabilidad de contar bien un momento que significaba mucho más que un simple anuncio de fichaje.